29.5.08

Posted by Fran Posted on 5:00 p. m. | 2 comments

El Hombre Sin Sombra.

Era un día soleado y despejado. El sol no estaba en el punto más alto y provocaba una nítida sombra sobre todas las cosas y en todas las personas, salvo en él. Nadie parecía darse cuenta, algo lógico entre la multitud, pero había alguien carente de sombra. Ni siquiera levantando las puntas de sus botas creaba sombra bajo sus pies. Era como si la luz lo atravesara, como si fuese invisible para el sol.
Sólo cuando el hombre pasó cerca de un banco que se encontraba próximo a la salida del parque alguien se percató de su increíble característica. Fue un anciano que descansaba allí sentado el que lo notó:
- ¡Ese hombre no produce sombra alguna! - se dijo, y perplejo recordó una frase que alguien le dijo mucho tiempo atrás, y aquello le produjo una tristeza enorme por un hombre que no conocía. - "Un hombre sin sombra es un hombre sin sueños, sin esperanzas.". - Pero aquél hombre se ya se encontraba lejos de allí para escucharle.
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2 comentarios:

Sergio dijo...

¡Muy bueno! Quizá os lo robe como le pasó al protagonista con su sombra... ;-)

Fran dijo...

Cuando quieras, el hombre sin sombra no tiene casa fija.



Un abrazo.